Querer, es querer...

“El mal del pensamiento positivo”


Se acabaron las olimpiadas y empieza septiembre... terreno abonado para las exaltaciones del esfuerzo, los buenos propósitos y las colecciones del quiosco, pero ya sabemos que muchas veces, con las mejores intenciones obtenemos los peores resultados.


Pensar en positivo y esforzarse no es siempre suficiente. Esperar el éxito profesional o personal simplemente con el deseo y el esfuerzo es muy osado y naíf. La motivación es importante para la superación, pero no es el único ingrediente, ya que estamos menospreciando el contexto.


El intento del control del entorno supone otro de los esfuerzos que ayudan a sentirse de lo más frustrado. Buscamos seguridad en las cosas que pretendemos, intentando dominar el futuro con nuestros pensamientos y acciones. El exceso de control, definitivamente nos hace perder el control. 


Motívate pues a :


1.- Correr pequeños riesgos controlados.
2.- Probar a hacer algo diferente a lo que has estado haciendo hasta ahora.
3.- Permítete fracasar.


Como no hay nada seguro, ¡todo es probable!

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