¿Cómo potenciar la neuroplasticidad en nuestro cerebro?

En el simposium “Conoscere  l’Uomo” en Florencia el pasado 10 de noviembre, Nicoletta Berardi Profesora de Psicobiología y  Psicología Fisiològica , nos habló sobre cómo se transforma nuestro cerebro en base a la experiencia y sobre cómo potenciar la neuroplasticidad en nuestro cerebro.

  Nicoletta Berardi

Nicoletta Berardi

 Que la experiencia modifica el cerebro, es algo que solo requiere de cierta intuición y observación para ser tenido en cuenta como hipótesis.

Actualmente la neurociencia focaliza la investigación en la epigenética, que se define como el estudio de los mecanismos e interacciones entre genes y ambiente que se producen en los organismos. El eterno debate en psicología sobre la influencia de la herencia y del ambiente en la concepción del mundo y en nuestra propia expresión respecto a éste, llega a un punto de encuentro con esta ciencia que intenta dar explicación las teorías de plasticidad cerebral, es decir, de cómo las experiencias con el mundo pueden modificar la expresión de multitud de genes.

Nuestras propias experiencias pueden modificar nuestro cerebro, cambiando sus células en respuesta a la experiencia. Así pues, la eficiencia neuronal se puede expresar potenciando, aumentando la actividad, disminuyendo o desactivando áreas que tienen funciones concretas.

  Los principios de la psicobiología: Muestra histológica de Ramón y Cajal.

Los principios de la psicobiología: Muestra histológica de Ramón y Cajal.

Hace poco leía un artículo sobre un estudio en donde afirmaban que los estudiantes con entornos favorecidos, tenían mejores resultados académicos que estudiantes con más capacidad, pero con entornos socioeconómicos y culturales menos beneficiosos. Tan evidente como que el agua moja,¿verdad?.

Así pues, la genialidad heredada no deja de ser una posibilidad que se puede frustrar al no ser desarrollada en el momento adecuado, ya que la capacidad de adquirir conocimientos o generar habilidades, tiene unos tempos determinados. El cerebro tiene períodos críticos en donde se pueden generar ciertos aprendizajes. Es sabido, por ejemplo, que el lenguaje se debe adquirir en los primeros años de vida, ya que más tarde es poco probable que surja. Con el tiempo, el cerebro se vuelve menos plástico, pero más estable. Cuando los circuitos neuronales han madurado, son más difíciles de modificar. De todos modos, los últimos estudios sobre desarrollo neurológico en personas de la tercera edad, demuestran que en entornos enriquecidos también se observan cambios profundos y duraderos. Sin experiencias o posibilidades de ser desarrolladas, las potencialidades no pueden ser expresadas.

El cerebro siempre tiene la posibilidad de cambiar en respuesta a la experiencia.
Incluso un cerebro envejecido en un ambiente enriquecido, responde potenciando la propia capacidad de hacer frente al envejecimiendo de manera positiva
— Nicoletta Berardi

 Los últimos estudios demuestran que tener una dotación genética determinada puede hacernos reaccionar de maneras muy diversas ante las mismas situaciones: no todos percibimos la realidad de la misma manera, lo que si podemos hacer es modificar las percepciones sobre el mundo, sobre nosotros mismos o sobre los otros.

Con terapia estratégica generamos cambios profundos y duraderos. Con la psicoterapia, se puede guiar a la persona que está sufriendo a vivir una experiencia que genera cambios en la manera de sentir y relacionarse respecto al problema que le lleva a consulta. A través de ésta experiencia, hacemos sentir y después, descubrir. Esto produce un cambio de perspectiva que ayuda a percibir de otra manera y así, se comprende y se genera un nuevo escenario, se descubren nuevas competencias personales y se genera una nueva realidad para el individuo y por lo tanto otro patrón de interacción más sano y funcional.

La investigación más avanzada de la neurociencia muestra que el autoengaño es un proceso mental inevitable, un mecanismo que persevera nuestro equilibrio emotivo. Los autoengaños nos ayudan a gestionar la realidad, por eso no son la excepción sino la regla
— G. Nardone

 

Ofrecer ambientes enriquecidos con estímulos intelectuales, físicos y sociales ayudan a generar esos escenarios en donde se puedan dar estas interacciones y, por lo tanto que esas potencialidades se puedan expresar. No sólo hace falta estimular el cuerpo, la mente y la interacción social, hace falta hacerlo de una manera adecuada: el cómo es tan importante como el qué, ya que si en estos ambientes las personas no nos sentimos seguras, queridas y acompañadas, el aprendizaje no se imprimará de la misma manera.

Como se ha demostrado con neuroimagen, el cerebro se reorganiza plásticamente en el transcurso del tratamiento terapéutico, que no hace otra cosa que estimular la creación de este ambiente enriquecido de manera guiada en el proceso. La neuroplasticidad modifica la estructura del cerebro según la experiencia vivida. La recuperación siempre requiere de cambios a nivel experiencial, que genera nuevas conexiones neuronales y nuevas estructuras.

 

Nicoletta Berardi explicando cómo cambia nuestro cerebro.