Los buenos propósitos de enero o qué hacer para amargarte la vida.

Acaba el año y ¡Cómo no!, entre los buenos propósitos como apuntarse al gimnasio, empezar una colección o hacer dieta, algunos se procuran la tarea de mejorar algún aspecto de su vida o solucionar un problema con el que hace tiempo que están lidiando y cuando no pueden hacerlo solos, entonces piden cita a un psicoterapeuta. 

foto Vinicius Amano

foto Vinicius Amano

Cuando una persona decide pedir ayuda, normalmente ha intentado solucionar su problema por sí mismo de todas las maneras posibles sin obtener resultados. A menudo, en primera sesión, la persona siente un impulso irrefrenable de hablar de todas las dificultades que se han vuelto problemas en las diferentes áreas de la vida y con las diferentes personas que la rodean. Hablar del problema con todos y a todas horas, a menudo forma parte de la generación de éste, es como abonar una planta, cada vez que hablamos, hacemos crecer el problema. Si te has propuesto empeorar, pon en marcha el intento de solucionar tu problema hablando con todos y a todas horas, es infalible!.

En el intento de descubrir cómo solucionar el problema, entender la causa tampoco nos ayuda. Buscar el porqué pensando, es otro de los propósitos que sólo pueden complicarte la vida. En vez de ésto, prueba a que tener en cuenta qué has intentado y de qué manera lo has intentado. Pon el foco en las acciones emprendidas para poner fin a la dificultad, que en vez de producir una mejora, ha empeorado la situación. No podemos ir a la guerra sin conocer el enemigo a fondo: pregúntate desde cuándo pasa, si ha mejorado o empeorado en el tiempo, con quién te pasa, en dónde te pasa y si hay alguna excepción en dónde no haya ocurrido, ésto te da pistas para empezar a trabajar estratégicamente en la modificación de alguna de las variables que están ayudando a convertir la dificultad en un problema.

Si quieres enderezar algo, debes primero aprender a retorcerlo bien
— Estratagema China.

Para seguir investigando qué cosas haces para intentar arreglar el problema que en vez de solucionarlo lo empeoran, debes pensar… ¿Qué podría hacer para amargarte todavía más la vida?. Pregúntate cada mañana qué podrías hacer o dejar de hacer, pensar o dejar de pensar durante el día de hoy, si en vez de mejorar, quisieras empeorar voluntariamente y deliberadamente tu situación actual. Evitar situaciones, pensamientos o emociones, pedir ayuda para hacer cosas que puedes hacer por ti mismo, insistir cuando no has conseguido lo que pretendias utilizando la misma estratégia, renunciar o lamentarte, són las acciones que más pueden complicarte la vida. Concéntrate en las cosas que están haciéndote empeorar, ésto te generará una aversión directa a seguir actuando de manera que pudieras seguir empeorando el problema. Se trata de una tarea que de manera paradójica te empuja a mejorar.

Si quieres mejorar, piensa qué deberías hacer para empeorar tu día.

Hacerse propósitos de año nuevo, a veces, también puede suponer una dificultad.

Maribel de Maya.

Psicóloga Psicoterapeuta col. núm. 21.754.

Especialista en Terapia Breve Estratégica.