Marie Kondo y el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC).


¿Cómo se genera un Trastorno Obsesivo Compulsivo? ¿Se trata de un trastorno común? ¿Cómo se puede intervenir? ¿Cuál es el modelo más eficaz de tratamiento?¿Es Marie tan cándida, dulce e inofensiva como parece o su método supone una amenaza para la salud mental? En éste post te explico la diferencia entre lo que propone el polémico método Konmari y la estructuración de un trastorno grave e invalidante como es el TOC.

Marie kondo se ha convertido en un personaje mediático con cuatro libros publicados a varios idiomas, un Best Seller, una escuela y una serie en Netflix. Ella propone un método para que, a través del orden del hogar, consigas el bienestar psicológico tú y el resto las personas con las que convives. El método Konmari, aplica una lógica estratégica infalible: clasifica los objetos por categorías y por espacios, consiguiendo con éste cambio desplazar la atención del tedio que significa ordenar y la presión emocional que implica deshacerte de objetos con carga afectiva (objetos que son regalos de personas especiales, o  que asociamos a momentos importantes de nuestras vidas). También ritualiza la  clasificación con gestos y palabras de agradecimiento hacia los objetos que debemos tirar.

En Netflix, las personas que siguen su método parecen tener problemas mucho más graves que el del orden, pero en esas casas americanas inmensas repletas de objetos, los protagonistas se sumergen en una odisea que les ocupa un par de meses y en el que descubren que el proyecto les ha vuelto mejores personas.


Pero, ¿Qué diferencia el método Kondo de un TOC?


Lo que estructura la patología del TOC es la irrefrenable necesidad de desarrollar comportamientos o pensamientos de manera repetitiva y ritualizada, que ocupan la mayor parte del tiempo de la persona invalidándola por completo.

Cuando una persona padece de TOC podría estar doce horas doblando el cable del secador de pelo hasta conseguir la “perfección”o lavarse durante horas las manos hasta producirse heridas en la piel por el temor de haber tocado algo sucio, contaminante o contagioso. Así pues, la lógica del trastorno es diferente a la que aplica Marie, ya que la personas que padece TOC hacen y piensan con sentido si atendemos al  intento de controlar una situación que la atemoriza por las consecuencias nefastas que puede tener, la lógica del método Kondo tiene que ver con una acción puntual en el tiempo, que provoca un cambio en una situación que generaba problemas y que no requiere de mucha intervención para su mantenimiento.  De hecho, el método en ocasiones, intenta solucionar una de las formas de TOC, la definida como hoarding, o la irrefrenable compulsión a guardar y retener los objetos sin tirarlos nunca.


Entonces, ¿Qué podría hacer que el famoso método nos estructurara un trastorno tan grave como el TOC?


 La rigidez puede convertir lo que es correcto, lógico y beneficioso en una condena.

  La rigidez en el orden podría llevarnos a la repetición hasta el absurdo, que se sostiene por la necesidad de estar absolutamente seguros de haber hecho bien alguna cosa, comprobando hasta la exasperación que hemos cerrado una puerta correctamente, que hemos apagado bien las llaves del gas, o que hemos clasificado los calcetines de la manera que deberíamos. De lo lógico, llegaríamos por exceso a lo ilógico.


folding-toc.jpg

El TOC es uno de los trastornos más  graves e invalidantes, afecta a un 7% de la población y  se caracteriza por rituales repetitivos y pensamientos obsesivos que bajo una lógica racional que se lleva al extremo, se acaban convirtiendo en absurdos e irracionales.

¿Cómo se construye ésta prisión?


Podemos encontrar cinco tipos de generación del trastorno, que habrá que tener en cuenta para poder proponer una solución.

1.- Cuando surge una duda a la que debemos responder de manera tranquilizadora.

¿Me habré contagiado de alguna enfermedad en el centro de asistencia primaria cuando he ido a visitar al médico?  Este pensamiento totalmente lógico podría desencadenar una necesidad de asegurarnos de que esto no ha sucedido y estructurar de manera rígida una serie de rituales respecto a la desinfección que hicieran que el pensamiento invadiera nuestra vida y no pudiéramos hacer nada más en todo el día que lavarnos, lavar la casa, lavar a nuestros familiares cuando llegan a casa, desinfectar lo que viene de afuera: ropa, bolsas, alimentos, animales, etc…

 
 
ansiedad-toc.jpg

2.- Cuando se pone en marcha un ritual dogmático derivado de una creencia o religión.

Creer que tendremos un castigo por pensar cosas que no debemos o actuar inmoralmente puede dar pie a la generación de rituales con el objetivo de inhibir la acción o de expiar la culpa. Rezar para obtener el perdón, o incluso orar para que todo salga bien como ritual propiciatorio, se puede repetir de manera que ocupe todo el día por no haber sido realizado de la manera correcta.

3.-Cuando se lleva al extremo un pensamiento lógico.

Para tomar una decisión debo analizar todas la probabilidades, así no me equivoco.  Si alguien que se atrapara en este tipo de pensamiento tuviera que decidir si debe o no poner en marcha el método de Marie Kondo, probablemente no llevaría a cabo ninguna de las acciones que propone. La búsqueda de la certeza absoluta de que estamos en lo seguro, nos impide actuar. Cuanto más intento controlar, menos obtengo la sensación de seguridad i eso bloquea la acción.

psicologa-mataro.jpg

4.- Cuando los actos de sana prevención se vuelven rígidos.

Esto sucede cuando evitamos cualquier riesgo por miedo a sufrir. Vivir la vida significa asumir pequeños riesgos, si evitamos sistemáticamente, confirmamos a nuestro cuerpo una incapacidad y cuanto más evitamos, menos capaces nos volvemos de afrontar situaciones similares. Por ejemplo, hay personas que no pueden utilizar el transporte público por miedo al contagio de enfermedades. Eso les lleva a evitar espacios concurridos.  Finalmente,  no pueden sentirse seguros en espacios públicos y eso hace que deban recluirse en casa para tener la sensación de que retoman el control; nada más lejos de eso, se han construido una jaula de oro en dónde han perdido totalmente el control de sus vidas.

5.-Cuando existe una experiencia traumática.

Una persona que ha sido víctima de abusos puede llevar a cabo lavados exagerados en un intento de borrar lo ocurrido. La persona lleva a cabo actos sedativos o inmunizadores, para defenderse de una agresión.


Todos somos capaces de complicar las cosas, solo algunos son capaces de simplificarlas
— Nietzsche

¿Cómo intervenimos desde la Terapia Breve Estratégica?


La TBE tiene un 71% de éxito en el tratamiento del TOC. El objetivo de la terapia es ayudar a la persona a retomar su vida haciendo que la lógica subyacente al trastorno se colapse, liberando la mente y reconduciendo el absurdo hacia la racionalidad.

psicologa-mataro.jpg

La intervención se efectúa sobre tres niveles lógicos que articulan el problema. El primero se ocupa de las acciones que la persona está haciendo que en vez de hacerla mejorar, mantiene o genera el problema (soluciones intentadas), que normalmente, para este trastorno son básicamente tres: pedir ayuda y buscar la seguridad en personas próximas, evitar todo lo que genera miedo y por último ejecutar una secuencia ritualizada con el fin de combatir el miedo o buscar retomar el control.  En ésta última, es dónde encontramos que las posibilidades expresivas del trastorno se vuelven ilimitadas. El segundo nivel de intervención es el comunicativo y el último es el nivel relacional.

 El terapeuta debe adaptarse al lenguaje y a la lógica de la persona  haciendo un traje a medida para ajustar el protocolo y así sea efectivo.


La TBE tiene un 71% de éxito en el tratamiento del TOC.

Marie Kondo propone un método de orden basado en la filosofía oriental, el feng shui y el coaching que llevado al extremo podría llegar a estructurar un TOC. Como dice Nietzsche “Todos somos capaces de complicar las cosas, solo algunos son capaces de simplificarlas”.