¿Cómo superar el miedo a volar?


Llegan las vacaciones de Semana Santa y “a lo peor” se presenta la posibilidad de hacer un viaje que te apetece mucho, pero que requiere volar.

Hasta ahora lo has evitado a toda costa, esto te ha ayudado momentáneamente a sentir menos ansiedad, pero a medida que ha pasado el tiempo, cada vez te has sentido menos capaz de afrontar la situación. Así has ido construyendo un abismo mayor entre tu miedo y la posibilidad de volar.

“No existe el valor en la naturaleza. En la naturaleza existe el miedo. Por eso es más fácil tener miedo que tener valor; el miedo viene por sí mismo, no es preciso ir a buscarlo”. V.G.Rossi
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Antes de volar, te has preparado, intentando no pensar en el miedo, pero paradójicamente contra más lo intentas, menos lo consigues. El uso de fármacos y otras substancias que a veces, te podrían ayudan a sofocar la ansiedad momentáneamente, pero no dejan de ser una muleta para intentar afrontar el terror que te produce la situación.

Cuando no te ha quedado más remedio que coger un avión, seguramente te has hecho acompañar de alguien para sentirte más seguro, como si tu acompañante pudiera salvarte en caso de haber tenido un accidente aéreo. El acompañamiento para poder afrontar la situación, en estos casos, no hace más que confirmarnos nuestra imposibilidad, incluso puede generar culpa y deuda hacia el otro si éste declara que lo hace tan solo por ti.

“Llevo conmigo las heridas de las batallas que he evitado” Pessoa
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Si por casualidad has conseguido entrar en el avión, muy probablemente el miedo intenso se ha apoderada de ti y cualquier pequeño gesto del personal del avión, cualquier ruido inesperado o cualquier movimiento del aeroplano pueden hacer que tu terror se convierta en pánico, intentar controlar todo, te hace perder el control.

Cualquiera que tenga un mínimo sentido común siente un pellizco en el estómago cuando tiene que volar. Hace falta una buena dosis de inconsciencia para no dudar ni por un segundo que ese amasijo de metal se vaya a mantener en el cielo cargado de personas.

El miedo mirado a la cara se transforma en valor, el miedo evitado se convierte en pánico
— MM

El miedo es la más antigua e importante de las emociones, la que nos protege ante las amenazas y los peligros, poder sentir miedo es pues una suerte !. Sin embargo, si el miedo se vuelve terror, nos bloquea, nos limita y la labor que debería desempeñar se vuelve en nuestra contra transformando una función sana en un problema, entonces es cuando aparece el ataque de pánico i/o la fobia.

 

 Si ante el miedo a volar has aplicado alguna de las soluciones anteriores y sigues sintiéndote bloqueado, es probable que te encuentres en ésta situación.



¿Cómo te ayuda la TBE con el miedo a volar?

La TBE tiene una efectividad del 95% en el tratamiento de éste problema. Un buen terapeuta estratégico te guiará en éste proceso para que puedas conseguir tu objetivo con la utilización de los recursos necesarios, ni una sesión de más.

Primero hay que apagar el fuego añadiendo más leña, así que utilizamos la peor fantasía. Te prescribo durante quince días, treinta minutos al día de peor fantasía, es decir, la persona ha de provocarse el miedo de manera voluntaria y deliberada para combatirlo. El miedo mirado a la cara, se convierte en valor. Con esta maniobra conseguimos rebajar los pensamientos y la ansiedad que éstos generan.

En segunda sesión te doy indicaciones para poner en marcha una vez hayas llegado al aeropuerto, donde hay que observar atentamente para detectar las señales que nos indican el miedo en el resto de viajeros, a su vez, te explico cómo deberás cruzar los dedos y apretar las manos hasta sentir dolor, cada vez que sientas miedo dentro del avión.

Finalmente, una vez llegado al destino, siempre le pido a mi paciente que me escriba un mensaje para comunicarme que ha llegado a su destino.

 ¿Necesitas ayuda con ésto?

Maribel de Maya.

Psicóloga general sanitaria col. núm. 21.754.

Psicoterapeuta oficial del Centro de Terapia Estratégica