Los despropósitos de año nuevo


Cinco tips para conseguir no fracasar en el intento.

En pocos días empieza el 2019, como cada fin de año, hacemos revisión del que ha pasado y nos planteamos el año entrante con los clásicos buenos propósitos de cada enero.  Pero, ¿Por qué nos cuesta tanto llevarlos a cabo y mantenerlos?.


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La mayoría coincidimos en la elección de lo que más nos conviene y elegimos cambiar hábitos: hacer ejercicio, perder peso, empezar dietas, ahorrar, saldar deudas, dejar de fumar… algunos se proponen grandes metas como ser más asertivo, tener más autoestima o cambiar de curro, los más osados se proponen ser más felices… ahí, con un par!.

Parece que la historia se repite cada año y siempre fracasamos en llevar nuestro propósito a cabo, como nuestro objetivo es mejorar, vamos a tener que cambiar de estrategia y no seguir haciendo siempre lo mismo. Quizás no sea el momento más adecuado, primero hay que pensar si estamos listos para iniciar el cambio o bien hay que esperar otra época del año u otro momento. También podría pasar que el cambio nos implica más costos que beneficios, entonces tampoco sería un buen objetivo para iniciar. Además para hacer un cambio, hay que elegir bien, no sirve un deseo inalcanzable, Papá Noel ya hizo los milagros.

Si todavía estás leyendo, es porque  probablemente tienes algún propósito alcanzable y para el cual estás dispuesto. Te regalo cinco tips para empezar a trabajar sin desfallecer en la consecución de alguno de tus propósitos de año nuevo.

1.- Hacer una lista de propósitos solo te puede abocar al desánimo y a la frustración por no saber por dónde empezar. Elegir un solo reto: que sea específico, realizable y medible es la mejor manera de empezar. Es mejor pensar en empezar el año sin deudas, que pensar en una lista interminable de deseos financieros.

2.-Pensar si en el pasado habíamos conseguido realizar nuestro propósito: buscar excepciones. El objetivo sería saber si podemos usar algún elemento de los que nos funcionó en el pasado, así replicarlo en nuestra nueva gesta. Si tu propósito fuera bajar de peso, estaría bien pensar si en el pasado has conseguido estar con menos peso, pensar qué no fue eficiente y qué te funcionó y probar de poner en marcha lo que te fue bien. Se trata de utilizar los recursos que ya tenemos.

3.-La intención no es lo que cuenta, como dice el dicho: hechos son amores!. Hay que pensar en un pequeño cambio e iniciarlo. Para ello te propongo segmentar la tarea en una escala en dónde el diez sería el objetivo final, el nueve, lo que tendría que suceder justo antes de conseguirlo, el ocho lo que tendrías que asumir antes de llegar al nueve y así hasta el uno. Quizás de des cuenta que estas ya en un seis o un siete. Si tu objetivo fuera hacer ejercicio, eso sería un diez, el nueve podría ser salir a bailar dos veces por semana, el ocho conocer los locales en dónde ponen la mejor música para bailar, el siete comprarte unos zapatos divinos para romper la pista, etc. Este es un mejor plan que empezar a pagar cuotas de un gimnasio en el mes de enero,¿ no te parece?.

4.- Ahora se trata de planificar la escala en el tiempo asumiendo pequeños riesgos y consolidándolos antes de pasar al siguiente escalón. Empezar por el uno y seguir hacia adelante poquito a poco sin precipitarnos.

5.-Pensar en qué tendría que hacer para arruinarlo todo. Una vez hayas conseguido llegar a diez piensa qué deberías hacer para tirar todo tu trabajo por la borda, qué arruinaría todo, ¿Qué podría hacer que fracasaras de nuevo como cada año en el propósito de mantener tus propósitos de año nuevo?

Si a pesar de todo, necesitas ayuda con los cambios que pretendes iniciar, porque te has cansado de intentar y no consigues lograr tus objetivos, contáctame y te ayudo.

!Feliz 2019!